Sólo con el título, -como siempre otra pésima traducción- podemos augurarnos que nos espera. Cierto es que no buscas una obra maestra en este tipo de películas, pero un mínimo de entretenimiento e ingeniosos gags que te ayuden a desconectar durante 90 minutos. Y eso es lo que le falta a este largometraje. Con un humor de lo más tópico, el film se desarrolla a lo largo de un guión tonto sin ninguna chispa ni comicidad. Solo la interpretación de Billy Bob Thornton -con la voz del Dr.House- y un cameo de Ben Stiller es lo más reseñable de este truño carente de gracia.
El personaje principal rebosa estupidez e indiferencia a partes iguales, sin ninguna escena divertida; cosa que si logran en sólo un par de ocasiones algunos secundarios. Clichés típicos americanos en una comedia que no aporta nada nuevo al género, resultando insusa y de lo más previsible. Huir ahora que podéis.
Lo mejor: Billy Bob Thornton, el cameo de Ben Stiller y algunos simpáticos secundarios.
Lo peor: Todo lo demás, incluyendo al sosísimo protagonista de la historia.
