Dividida en dos partes, una primera más cómica y realizada a la perfección tras una brillante presentación de los personajes, y una segunda que anida demasiado en el drama y el realismo social para afectar a la vena sensible del espectador; mantiene el interés gracias a la sencillez con la que el director va desgranando poco a poco todos los elementos del film y a la vez vemos la progresiva maduración personal y cultural de un chaval de 12 años que desembocará en un cambio de inocencia a experiencia. Se le echa en cara la ausencia de algunos personajes importantes de cara al final del largometraje donde su historia desaparece y no volvemos a saber nada más de ellos; así como la figura de la madre, que pasa de puntillas frente a la transformación física y psicológica de su hijo. Mención especial merece el pequeño actor Thomas Turgoose (ganador del premio de Mejor actor novel de 2006 en los British Independent Awards) que hace la película suya en todo momento y un -demasiado- sobreactuado Stephen Graham como skinhead racista.
Radiografía social y humana llena de dramatismo, con un fuerte y crudo panorama de la Inglaterra de los años ochenta. Excelente ambientación, música e interpretación para una cinta que gustará a los interesados por las cuestiones sociales y su trasfondo humano. Con unos de los mejores títulos de crédito iniciales que he visto este último año (así como la música que recorre todo el metraje), This is England, merecida ganadora del premio a la Mejor película en los British Independent Awards, se convierte en todo un gusto para los sentidos y una de las 15 mejores películas del 2007.
Lo mejor: Thomas Turgoose y su natural actuación.
Lo peor: La ausencia de algunos personajes de cara al final de la cinta.
