En este caso, hay un fallo de principio, en el guión, la historia no engancha desde el principio y si encima, lo aderezas con topicazos como chistes fáciles, frases hechas, meter andalucismo puro y duro porque si y además exagerado, y una pregunta ¿desde cuando Ofelia originariamente era gallega?.
El caso es que durante la mayor parte del metraje, uno se aburre de no ver nada interesante que le sorprenda, como siempre hacía los cómics de Ibáñez, y se salvan algunos puntazos que te despiertan una leve sonrisa que sirve para no dormirte en la butaca.
Y prefiero no hablar del nuevo Mortadelo, porque prácticamente no tiene ningún protagonismo y el que tiene, tampoco es que merezca la pena. Pepe Viyuela, en su línea, solamente le faltaba ese gag de la escalera que recuerdo de chica en el que metía la cabeza en la escalera y todo el sketch intentaba sacarla, sin éxito. Y para mi, solo se salvan Janfri Topera, que hace de Bacterio, Mauricio Venacio, el Súper, y Emilio Gavira de Rompetechos, porque son los únicos que mantienen la esencia de la primera película y que no entran en exageraciones con sus personajes.
En fin, que viendo el resultado de esta segunda parte, espero que no se les pase por la cabeza, una tercera, porque ya, de verdad, acabarían con la Tierra.
Lo mejor: Ver los detallitos de cada una de las escenas, igual que en las viñetas de Ibáñez.
Lo peor: No cabe en estas líneas
