Si el gusto personal es ver acción al cien por ciento sin prestar la atención necesaria a los personajes y la historia, pues esta película es la ideal. Con un guionista casi desconocido se construyó una historia sencilla, ya conocida y sin muchas pretensiones. Se deja muy en claro que la intención no es tomar partido por un país u otro, sino por el cotrario reflejar los lazos de amistad y humanismo cuando se está en situaciones adversas. Pero aunque esto suene bonito y bien montado, lo cierto es que su historia no logra impresionar. Y este afán por remediar estas relaciones y el modo en el que ven ciertos americanos a todos aquellos del medio oriente es un intento casi fallido de su director, que se da gracias a la(s) amistad(es) que posee con nacidos en dichas regiones.
Puedo decirles que el inicio es muy bueno, de hecho resulta lo mejor junto a otra gran escena de gran acción que se da en una autopista, pero de ahí en adelante su ritmo es lento ya que se les da un alargue innecesario a determinadas escenas y así transcurre entre historia y balas hasta que llega su final sin que ocurra nada emocionante. Un final que deja la trama en la nada, en un punto cero.
Las actuaciones tampoco me gustaron, Jaime Foxx hace un papel común, aunque reconozco que no tenía de dónde coger para poderse lucir. Su interpretación es igual a otras ya vistas por él. Lo que mejor podría describir su interpretación es cuando se menciona la expresión “de trámite”. Y definitivamente no me gustó en nada la actuación de Jennirfer Garner un papel que pienso no era para ella, o no era el momento para aceptarlo pues resulta muy poco creíble. Llevar a una mujer a la guerra, a un país que poco acepta la presencia femenina en este tipo de conflictos, resultó un elemento que se vio muy forzado y que hizo notorio el deseo por no dejar ausente esta película del “recurso” femenino. Sin embargo y les repito, los argumentos para el personaje de Garner así lo hacen evidenciar.
Lo mejor: El inicio, escenas de acción.
Lo peor: El resto.
