Un grupo de amigos van a pasar una noche de despedida de soltero en Las Vegas en lo que promete ser una noche inolvidable. Pero a la mañana siguiente se despiertan sin acordarse de nada de lo sucedido, con el novio, que se casa al día siguiente, desaparecido y con un montón de misterios por resolver, como la aparición de un bebé y de un tigre en la habitación o un diente menos en la boca de uno de ellos. La idea en la que se sustenta la película es intentar reconstruir lo sucedido a lo largo de la noche para encontrar al desaparecido y devolver cada cosa a su sitio.
A partir de ahí se irá sucendiendo una serie de peripecias que llevará a los tres supervivientes a descubrir las locuras que hicieron esa noche, incluída boda ultrarrápida en Las Vegas o un encuentro con el boxeador Mike Tyson. Todo ello, supuestamente, muy gracioso.
Quizá el problema es que esperaba algo más de lo que me encontré. Pensaba que si había ganado el Globo de Oro a la mejor comedia o musical del año, tendría que tener algo más, tendría que tener gracia, al menos. Por eso mi decepción. También puede ser que sea una gran película y no supiera entenderla. Puede ser…
