Las cintas de Anderson son cuentos propios que no existen adaptados al cine ficticio y aunque esta película también lo es, y probablemente más que ninguna de sus otras obras, es la más fría y la que menos sentimiento refleja.
Es un poco extraño porque las interpretaciones son brillantes (Wilson espléndido) pero nunca uno de los hermanos te importará tanto como Max Fischer, Richie Tenenbaum o Steve Zissou.
Es la primera "comedia pura" de Anderson, quizás por eso la falta de sentimiento.
Ideas geniales y planazos (y zooms, claro) marca de la casa no faltan, pero en esta ocasión parecen metidos con calzador y casi chirrían por grandilocuentes, pero entonces el director se marca la mejor secuencia del film haciendo justo eso y dejando en el espectador/ hooliganderson ese sabor agridulce que te queda cuando tu equipo juega sobrado haciendo el mejor partido del año y se deja empatar.
Lo mejor: Las interpretaciones y el prólogo.
Lo peor: Es un poco tonta y ligerita.
