El Agente 47 es un arma de matar entrenado desde pequeño para ser el mejor asesino a sueldo. En su último encargo algo parece haber salido mal y su blanco abatido reaparece mientras él se convierte en la persona más buscada de Rusia y media Europa.
Hitman es una sucesión de escenas de acción, tiroteos y persecuciones bastante aburridillas que tienen encima ese tufillo a querer ser un buen guión que lo hace aún más deleznable. Pero como la acción es para consumirla con palomitas no puedo tirar por tierra a los espectadores adictos a las adaptaciones cinematográficas de Videojuegos (si, otra más). Y la verdad es que dentro de lo malo es hasta entretenida. Chicas guapas medio desnudas, muchos porrazos y una escena de acción cada cuarto de hora. Cumple las normas básicas del género a pies juntillas.
Seamos honrados, una persona que compra una entrada para ver una peli en la que sale un tipo mazado calvo con dos trabucones no espera ver una cinta de la nouvelle vage, y supongo que los intrincados giros de guión no son tampoco sus objetivos primordiales por lo que se va a tirar dos horas exigiendo que la gente muera de formas entretenidas y violentas sin que le den ni un ápice de creatividad… y quien no haya querido alguna vez ver una película plana para entretenerse que tire la primera piedra contra los potenciales y felices espectadores que acuden a la sala a ver Hitman. Ellos disfrutan.