Un rey ya bastante adulto, debe trasladarse a Nueva York pues su Primer Ministro se ha llevado todo el dinero. El pueblo creyó que lo había robado, pero había sido el otro.
En Nueva York tratará de vivir de las rentas, pero el hotel es muy caro, por lo que deberá ganarse la vida. Y lo hace gracias a la televisión y la radio".
Sátira política, un tanto desmedida y algo deslavazada pero bastante corrosiva, de lo que le sucedió a Chaplin en la realidad, cuando hubo de marcharse de Los Estados Unidos "gracias" a la infausta "Caza de Brujas" de Hollywood.
Chaplin, gracias al humor, con gags buenos tantos visuales como, sobre todo, verbales, logra una denuncia, quizás un tanto infantil en algunos momentos, pero sincera y honesta.
El "toque" hacia lo pasado funciona, aunque es cierto que resulta irregular en su desarrollo, estando bastante mejor su primera mitad que el resto.
Los miembros Comité de Actividades Antinorteamericanas son ridiculizados por medio de un soberano manguerazo, con un gag propio del cine mudo que, a pesar de ser bastante predecible, funciona. Y la delación, práctica normal en la dichosa época de la Caza de Brujas, está expuesta de forma dura aunque no demasiado convincente, por medio del personaje infantil, con ese pitagorín político, enternecedor y enervante a un tiempo.
Film polémico, que a partes iguales, practicamente ha sido denostado y reivindicado.
Yo me quedo con que no es una de sus obras mayores, pero es un ejercicio fílmico muy interesante. ¡Ah!, y Dawn Addams, preciosa.
