Pocos filmes de terror adolescentes son capaces de realizar un estudio fuera de los tópicos de ese crucial paso por la vida. Tal vez uno de los más sobresalientes fue el CARRIE de BRIAN DE PALMA. Tampoco el subgénero de la licantropía ofreció demasiadas alegrías, Aullidos o un hombre lobo americano en Londres son la luz dentro de las sombras que ofrecen este tipo de filmes.
GINGER SNAPS fue una autentica sorpresa en el 2000 aportando una frescura al género que en esos momentos tras éxitos del tipo saga SCREAM vivía sus momentos más bajos.
A pesar de que la propuesta parece estribar en la típica cinta de terror adolescente, se desmarca desde el principio ofreciendo una relación extraña entre la dos hermanas protagonistas interpretadas magistralmente por EMILY PERKINS Y KATHERINE ISABELLE que repetirían sus papeles es dos secuelas que aunque menores seguían siendo interesantes.
La parte fuerte es la transformación de GINGER que pasa de ser una adolescente oscura a atraer a todos los chicos, desencadenando un apetito por la sangre y el sexo en ella narrado con las entrañas por el debutante JHON FAWCETT que decepciono en su segundo filme THE DARK.
Su impactante banda sonora es otro de los aspectos a destacar, siendo los efectos especiales su gran handicap sobre todo en la parte final donde la transformación llega a su fin con resultados algo mediocres.
No obstante esto no es óbice para degustar uno de los mejores filmes sobre licantropía y adolescentes llevado a cabo con una fuerza que hacía tiempo el cine de horror no aportaba.
