Variante de la saga de Roth, de 8Mm o del debut de Alejandro Amenábar este thriller de 81 minutos incluyendo los créditos de comienzo y final se deja ver con suma facilidad.
Una pareja en crisis y a punto de divorciarse, un camino equivocado y un motel de carretera regentado por un Robby Krieger que resulta ser un hijoputa importante son los ingredientes.
La pareja protagonista lleva todo el peso del film y están bastante bien los dos.
La peli no da ni más ni menos de lo que promete y eso en los tiempos que corre se agradece.
Lo mejor: El recepcionista del hostal y lo bien que me cae Wilson.
Lo peor: El final.
