La historia es muy buena, original (a pesar de que se puede pensar que es otra apocalíptica) y sorprendente, con un componente de misticismo, en lo que lo menos relevante es el antes y el después, lo que es realmente importante es la situación, no los hechos.
Clive Owen es el actor perfecto para el papel de Theo, el cual es genial, y la actuación es la necesaria. Me ha sorprendido el papel de Julianne Moore (aparece como cabeza de cartel). Los secundarios son de lujo, pero qué se puede esperar si tienes en tu plantilla a Michael Caine como un viejo hippie.
Todo esto lo aderezamos con una buena dirección, hace que casi dos horas de película te atrapen y se pasen en un instante. La escena del autobús es maravillosa.
En resumen, totalmente recomendable, una ciencia-ficción, no tan ciencia y quizá no tan ficción. Le va a encantar a todos aquellos que gustan de películas de futuros cercanos, “sin naves”.
Y el final, me ha encantado.
Lo mejor: La ambientación es soberbia
Lo peor: No tiene nada especialmente destacable en el lado negativo.
