Nuestros 4 protagonistas se mueven por motivaciones nulas, algo que en la primera parte estaba mas definido, y aquí se militan tan solo a tener conversaciones estúpidas con diálogos infantiles, Johnny Storm sigue siendo el mismo chulo piscinas que antes y en esta secuela decide conquistar a una fría soldado del ejercito que siempre le da calabazas hasta que descubre que él también tiene su corazoncito, y se acaba enamorando, una de las muchas tonterías de guión que sobran, La Cosa sigue con su traje de polispan cutre y con sus rabietas constantes con Johnny que no tienen ningún tipo de gracia ya, Sue Richards hace más de mujer florero que de otra cosa, y vive más preocupada por su boda que por salvar el mundo, vaya superheroina, y finalmente Reed Richards que parece pasárselo mejor fabricando trastos e investigando que metiéndose en la cama con su mujer, que ya es delito con la mujer que tiene, a este si que le preocupa más salvar el mundo que su boda y se va escondiendo de su mujer, que cada vez que le pilla investigando tiene una crisis de pareja. Unos personajes que son un compendio de clichés muy gastados y cansinos, y totalmente carentes de interés alguno.
Pero el problema no es solo que los personajes estén mal definidos e interpretados y sean de perfil plano, es que el planteamiento y desarrollo del film también es plano y simple, le falta ritmo y acción, la familia parecen un grupo de peleles que en ningún momento llegas a creer que son capaces de salvar el mundo ni nada por muchos poderes que tengan y si a esto le sumamos la tomadura de pelo que supone tener a un Galactus en la escena final representado como un gigantesco huracán, el resultado es mucho más bajo de lo esperado y la sensación de que, en otras manos, la película hubiera dado mucho más de si.
Espero que de haber una tercera parte despachen de una patada al director este y al equipo guionista y se ocupe de la franquicia alguien que nos sepa dar una película más adulta y un espectáculo mejor que el visto hasta ahora, creo que Los 4 Fantásticos se lo merecen.
Lo mejor: Los efectos especiales, algo más creíbles que su predecesora.
Lo peor: Tener unos personajes con tantas posibilidades y desaprovecharlos a base de tópicos y clichés.
