Que el éxito de Antes del Atardecer, incluyendo su nominación al Oscar al Mejor Guión Original (del que la propia Delpy fue en parte responsable), ha propiciado la realización de 2 Días en París es más que evidente. Se trata de una historia con claras similitudes y paralelismos con aquella, una pareja como epicentro de la trama que deambula por una ciudad y sus cuitas sentimentales. Dichas cuitas se vuelven tediosas al cabo de pocos minutos, llegando el espectador a un profundo hastío del cual es complicado recuperarse. La cinta está repleta de tópicos gastados y como era de esperar no aporta nada a un género caduco y en vías de extinción. Sólo las apariciones de los personajes de Albert Delpy y Marie Pillet (lo mejor de la película) logran mejorar el panorama infundiéndole a éste unas pequeñas dosis de humor muy necesarias. A través del film, Delpy ofrece un retrato de parte de la sociedad francesa actual, aunque falla en su intento al ser los taxistas de París sus únicas muestras de estudio.
El principal fallo de 2 Días en París es la obsesión de Julie Delpy en emular a Richard Linklater y su trabajo, que siendo sinceros tampoco es que fuera ninguna joya. Habrá que esperar para poder ver a la verdadera Julie Delpy directora, en un proyecto más personal y no en un encargo comercial como 2 Días en París.
Lo mejor: Albert Delpy.
Lo peor: El intento de Delpy de imitar a Richard Linklater.
