La presencia de dos colosos, aunque por entonces no tan reconocidos, como Burt Lancaster y la bellísima Ava Gardner, contribuyen a dotar de mayor empaque una historia que ya de por sí es interesante y que consigue transmitir las sensaciones que en cada momento experimentan los intérpretes, y que combinan la ira, la satisfacción, la frustración, el amor, el miedo…
Las atmósferas densas, los contrastes en las caracterizaciones y la innegable nostalgia que despiertan algunas de sus escenas, hacen de Forajidos una película en la que otros elementos como la música, de M.Rozsa, son esenciales en el completo ensamblaje de una de las obras cumbres del cine negro en general, y de Siodmak, en particular.
La historia del ganster o macarra, con una mujer fatal es uno de los argumentos recurrentes del género, y sin duda una de las que mayor juego ofrece. Y más si el guión está basado en un relato de Hemingway. Por ello, se puede afirmar que Forajidos es una gran película; no una obra maestra, porque no llega a ello. Pero sí una buena película.
Lo mejor: La capacidad de transmitir sensaciones a lo largo de todo el guión.
Lo peor: No sería justo reseñar nada en este apartado.
