La ambientación es perfecta (la acción tiene lugar poco después de finalizar la II Guerra Mundial).
Sin embargo, a mi no me gustó mucho que digamos, pues la historia de los dos criminales ya la había visto antes, narrada desde otro punto de vista, en “Profundo Carmesí”, de Arturo Ripstein, con lo que la sorpresa y mi interés personal por toda la trama, quedó bastante diluida.
Es cierto, no obstante, que “Lonely Hearts” no es un remake pues el guión aborda la historia desde los puntos de vista, tanto de la pareja de criminales, como de la pareja de policías que le siguen tenazmente la pista.
Y es interesante el paralelismo, los puntos en común, que tienen en común algunos personajes, que no pueden ser, por otra parte, más diferentes entre sí. Me estoy refiriendo al abominable personaje de Salma Hayek y el del atormentado policía, sobriamente interpretado por John Travolta.
Esta dicotomía está bien reflejada, sobre todo en la escena del interrogatorio.
La pena, en mi opinión, es que el desarrollo de la historia no logra ser tan eficiente como su presentación, como su comienzo, verdaderamente impresionante. Sus primeros minutos, la presentación del filme, son los mejores, mientras duran los títulos de crédito. Luego, es irregular, aunque tecnicamente es impecable.
La realización, bastante convencional, es lo que hace que este trabajo no llegue a las altas cotas que sin duda merecía. Pero entretiene bastante, aunque se le puede pedir más.
Lo mejor: La ambientación y Selma Hayek.
Lo peor: La realización, bastante convencional.
