Interesante western revisionista, que no está narrado de la forma habitual. Está realizado con pocos medios y menos personajes. Sin embargo, aunque extraña a veces, contiene escenas llenas de apasionamiento y buen cine. Es francamente irregular, pero merece la pena verla.
Verna Bloom está estupenda y Warren Oates, inconmesurable. Buena y muy bonita música.
Como anécdota, contar que cuando la ví en el cine Burceña (Barakaldo, Bizkaia) nos dieron los dos primeros rollos cambiados, es decir, que supimos cómo finalizaba sin saber cómo comenzaba.
Nos miramos todos extrañados, luego nos descojonamos y lo aceptamos. Todos somos humanos.
Lo mejor: El tempo narrativo y Verna Bloom y Warren Oates.
Lo peor: Su extraño guión, que causa, a veces, algo de perplejidad.
