El film rezuma credibilidad gracias a un competente guión, que no acentúa los tintes presuntamente lacrimógenos, que bien pudieran haber aparecido en una o dos escenas. La contención, tanto formal como gestual de los intérpretes es su mejor baza, logrando Ryan Fleck, su joven director, que la humana y dura historia se imponga a cuestiones vanas estéticas que pudieran mejorar el aspecto visual de la cinta, pero que repercutiría negativamente en el realismo del film.
Una película clara, concisa, que quizás tenga alguna caida de ritmo y algún momento un tanto disperso, pero que también contiene excelentes escenas, como las dos fiestas al unísono, la de la familia del protagonista y la de “la otra familia” de la joven co-protagonista, o la escena en la que Drye debe llevar la droga a una casa, encontrándose con su profesor en ella.
“Half Nelson” es una película mejorable, de la que cualquier director experimentado hubiera sacado, seguramente, una mayor tajada, pero considerando que es la primera película de su joven realizador, conviene decir que es muy digna, entretenida y rezuma credibilidad.
Lo mejor: Su credibilidad.
Lo peor: Su oscuro empaque visual.
