Una de las grandes rémoras que puede tener este filme es la intención de la distribuidora de intentar presentarla como un thriller puro, recurriendo para ello a artimañas como cambiar el cartel o darle un nombre español que ninguna similitud tiene con su original, Fur. En el aspecto técnico, la película es bastante correcta, con un uso apropiado de los planos cortos y los silencios. En cualquier caso, Retrato de una obsesión roza, por momentos, la vulgaridad en su argumento,y carece del empuje, los efugios y la capacidad de absorción del espectador que debería tener para ser considerada una buena película. De todos modos, la valía del dúo protagonista puede ser suficiente motivo para decidirse a dedicarle las poco más de dos horas que abarca su metraje.
Lo mejor: La buena interpretación de su dueto protagonista.
Lo peor: La intención de la distribuidora de presentarla como algo que no es.
