Muy buena película de ciencia ficción que ha acabado por ser un clásico indiscutible. La razón no es otra que la estupenda dirección de Roger Corman, un hombre capaz de convertir en éxito cualquier peliculilla sobre el papel.
Contó con la ayuda de la extraordinaria aportación de Ray Milland, simplemente genial.
Muy buena fotografía y soberbios decorados, para una historia con múltiples lecturas donde la moral y ética tienen una gran importancia. La ambición por ir más allá y lograr más objetivos, contra el poder del mal, la fascinación por lo prohibido. ¿Hasta dónde se debe llegar para conseguir nuestros propósito?
Interesantes reflexiones narradas de forma muy entretenida y fascinante.
El final de la película, inolvidable.
Lo mejor: La dirección de Corman, la interpretación de Milland, los eficaces efectos especiales y el impactante final.
Lo peor: Quizás que en algún momento haya diálogos de más (creo recordar, que la vi hace muchos años...).
