La protesta de Irán ante la UNESCO por considerar ofensiva la imagen que se muestra de los persas ha contribuido a alimentar el morbo y por lo tanto a aumentar la expectación que ya de por sí había generado el estreno del filme. Grosso modo, 300 narra la batalla de Termópilas en la que un reducido número de espartanos lucharon contra las multitudinarias tropas de los persas, provocando con su heroica actuación la unión de los griegos contra los invasores. Una estética muy trabajada, un argumento fácilmente inteligible y una interpretación bastante sobria son las principales virtudes de la producción.
En la parte negativa, una banda sonora poco acorde con el conjunto y que recuerda en exceso a producciones como Gladiator o similares, un metraje artificialmente alargado y la falta de rigor histórico tanto en el relato de la historia como en la caracterización de los personajes. Quizás en esto haya podido influir la falta de experiencia del director, que ha preferido pecar de conservador que de vanguardista. Con todo y con esto, 300 es una buena película, muy vistosa, con un acabado estético impecable y unos juegos de cámara magníficos. Argumentos más que suficientes para verla.
Lo mejor: Espectacularidad e inteligibilidad.
Lo peor: Falta de rigor histórico.
