Interesante película de Fritz Lang, el primero de sus filmes que tocó abiertamente la temática antinazi. Posee indudable vigor narrativo y su clímax es envolvente, gracias sobre todo a la impresionante fotografía en blanco y negro, muy sugerente, y sombras siniestras. La puesta en escena es magnífica.
Sin embargo, y quizás por ello, por ser sombría, resulta un tanto opresora en el sentido de que pudiera resultar a algún espectador feísta. Pero la cinta gusta mucho al estar admirablemente narrada y con un ritmo in-crescendo que llega a apasionar en algunos momentos. Muy bien Joan Bennett, excelente como siempre.
Lo mejor: Que ahora resulta un filme visionario.
Lo peor: Que, a veces, da cierto miedo y también rabia (no en vano está basada en un suceso real, que hubiera podido cambiar el trágico rumbo de la II Guerra Mundial).
