No es una peli de acción, ni siquiera de miedo. Es un cuento, extraño por dónde y cómo se desarrolla, pero con encanto. Entiendo a los que pueda parecerles una tomadura de pelo, pero no dejaré de aplaudir a un tipo capaz de escribir algo así y tener el valor de llevarlo al cine, con el riesgo que conlleva.
Así que para relajarse en la butaca, abrir la mente, y no plantearse demasiadas cosas. Sólo disfrutar con los personajes y lo fantástico (y a veces absurdo) de la historia.
Lo mejor: El actor principal, Paul Giamatti y la música de James Newton Howard.
Lo peor: Demasiado ingenua por momentos.
