En el apartado técnico cabe destacar por encima de todas las cosas habidas y por haber la gloriosa y magnífica dirección de Bryan Singer que dota a la peli de un ritmo perfecto, unas escenas de acción (pocas) fantásticas y unas imágenes maravillosas (quizá con un exceso de planos cenitales… que a mí me encantan), sin duda lo mejor de la película. La fotografía es muy buena, con unas imágenes realmente impactantes y más en IMAX… y más en 3D! y Ottman sale bastante airoso de la dura prueba de comparación con el maestro Williams, creando una partitura muy buena para el metraje.
En definitiva, una película que técnicamente es una virguería, que no decae en ningún momento, pero con uno de los grandes pilares gravemente dañado, el del guión, tedioso, reiterativo y simple hasta la extenuación. Eso sí, entretenida es un rato largo.
Lo mejor: Que por lo menos es entretenida
Lo peor: Que no le llegue a las suela de los zapatos a las películas clásicas
