La película trata de dos aprendices de mago que por cosas que pasan se separan. Bueno, por cosas que pasan y por que uno hace algo que al otro le sienta como una patada en los mismos testículos. Total, que se lo montan por su cuenta, pero como son los dos mejores de Londres (y de Europa y del Mundo mundial) pues dedican parte de sus esfuerzos a putear al otro. Por cierto, nada más empezar parece que uno mata al otro ahogándolo, que se me había olvidado. Je, je.
Tengo que reconocer que, para variar, no me enteré demasiado bien. El uso del flashback me mata totalmente, y como se pasan media peli cambiando su aspecto para putear al otro, pues no me entero. Pero como mi medio calabacín si que se entera me guía con sabiduría. Lo primero es comentar que la película es larga, y se hace larga. Además como sabes que al final hay una traca tremenda (que no tranca) pues te pasas el rato pensando qué será. La ambientación es más que correcta, y la trama está muy lograda. Me sorprendió gratamente la inclusión de Nikola Tesla, y saber que los magos de esa época contaban con ingenieros que les montaban todos los tinglados.
Resumiendo, larga película sobre los tejemanejes de los magos, que sería increiblemente sorprendente si simplemente hubieran traducido el título original. Aún así, el producto final es de muy alta calidad, a pesar de los bajones en el ritmo que nos amuerman.
Lo mejor: La simpática historieta y el final inocente y gracioso.
Lo peor: A momentos se torna más basta que una esponja de lija.
